¡Ciao, amici de Marymont! Hoy os traigo una receta siciliana que es puro sol y alegría: pesto de pistachos naturales, con el frescor del limón y la suavidad del mejor aceite de oliva virgen extra. Una salsa cremosa, vibrante y con ese puntito cítrico que hace que cada bocado sea una fiesta. Perfecta para tu pasta artesanal, pero también para sorprender en pizzas, tostas o ensaladas. ¡Mano a la obra!

Ingredientes:
- 100 g de pistachos pelados, sin sal (mejor si son crudos)
- 80 g de queso Grana Padano o Parmesano rallado
- 4-5 hojas de albahaca fresca
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- Ralladura y zumo de 1/2 limón
- 1/2 diente de ajo
- Sal y pimienta negra al gusto
Preparación:
- Pon los pistachos, el queso rallado, la ralladura y el zumo de limón, el ajo, una pizca de sal y pimienta en el vaso de la batidora o en un mortero.
- Añade la albahaca y el aceite de oliva virgen extra.
- Tritura a intervalos cortos, para que la textura quede cremosa pero con trocitos de pistacho (¡no queremos un puré!).
- Prueba y ajusta de sal, limón o aceite si lo ves necesario.
- Si quieres una textura más ligera, añade una cucharada de agua o un poco más de aceite.
Cómo disfrutarlo:
- Mezcla el pesto con tu pasta Marymont favorita, añadiendo un poco de agua de cocción para que se funda bien la salsa.
- Pruébalo en tostas, sobre verduras asadas o como base para pizzas gourmet.
- Decora con más pistachos picados y un toque extra de ralladura de limón para un acabado espectacular.
Truco Marymont: Guarda el pesto en un tarro cubierto con aceite de oliva para que no se oxide. Se conserva en la nevera hasta una semana y también puedes congelarlo en porciones.

Si quieres disfrutar de nuestras pastas frescas puedes recogerlas en el local o podemos hacerte las llegar con nuestro servicio de entrega a domicilio.

